miércoles, 11 de julio de 2007

La ordenanza del ruido acumula nuevas críticas de vecinos y PSPV

La ordenanza del ruido acumula nuevas críticas de vecinos y PSPV · ELPAÍS.com

La nueva ordenanza contra el ruido de Valencia acumuló ayer nuevas críticas en forma de alegaciones que pretenden enmendar numerosos artículos de un texto que la Federación de Asociaciones de Vecinos, otras entidades ciudadanas y el grupo municipal socialista consideran que desprotege a los afectados por la contaminación acústica y conculca sus derechos. La asociación Juristas contra el Ruido también ha decidido plantear alegaciones a la ordenanza, a las que deberá dar respuesta el equipo de gobierno del PP antes de aprobarla.

La actual normativa no ha servido para combatir el exceso de ruido ni para proteger a los ciudadanos ante los abusos en una urbe que supera los niveles máximos de decibelios recomendados tanto de día como de noche, según advierte al inicio de sus alegaciones la federación vecinal en unas pocas líneas que revelan la magnitud del problema. Los vecinos denuncian la falta de "capacidad y competencia administrativa para poner fin a esta grave situación", lo que ha obligado a muchos afectados a acudir a la vía judicial. Por ello, las principales alegaciones van dirigidas a lograr "agilidad en la gestión de las denuncias" y a la aplicación de medidas cautelares "efectivas" para evitar que se eternicen los expedientes contra locales infractores que "alargan artificialmente" el procedimiento mientras los vecinos continúan sometidos al ruido denunciado. En la misma línea que las alegaciones de otras entidades vecinales y del PSPV-PSOE, la federación rechaza la vulneración de derechos ciudadanos en el artículo 55, que limita y dificulta la denuncia y prevé imponer el coste de informes periciales a los afectados. La federación también objeta al blindaje del ruido en fiestas como la Cabalgata de Reyes, que considera no debe incluirse en una lista de "excepciones" a la ordenanza.

Menos decibelios

La concejal socialista Carmina del Río también explicó ayer las 18 alegaciones del grupo municipal, que ahondan en la crítica a la reducción de garantías para los ciudadanos, como es el caso de la declaración de zonas acústicamente saturadas (ZAS). La ordenanza introduce un artículo sobre posibles "actuaciones previas" que convierte las ZAS en un acto "discrecional", cuando está reglado por ley. Del Río denunció que el Ayuntamiento intenta sortear la declaración de nuevas zonas -las últimas dos se impusieron por sentencia- y que no establece claramente la limitación de horarios. La concejal socialista alertó asimismo contra los artículos que equiparan las obligaciones de denunciantes y los supuestos infractores en la tramitación de los expedientes por exceso de ruidos.

Del Río propuso la reducción de los límites máximos de ruido en conciertos y verbenas, que la ordenanza fija en 90 decibelios y que los socialistas pretenden corregir a 75 durante el día y 65 por la noche -20 más de lo habitual-. En caso de molestias graves, la concejal exigió medidas inmediatas, y puso objeciones al apartado que permite mesas y silla en áreas públicas porque a su juicio justifican casos como la terraza de L'Umbracle.

El ruido de obras que no cesa.

levante-emv.com - El ruido de obras que no cesa

El canto de las cigarras dejó hace mucho tiempo de ser el sonido más habitual del verano en la Marina Alta. En los últimos años, las obras privadas y a veces también las públicas le han amargado las vacaciones a más de un turista. Teulada fue el primer municipio en paralizar en agosto la construcción. Otros pueblos del litoral echan ahora mano de medidas contra el ruido. Xàbia es la excepción y ni en verano se libra del fragor de sus polémicas obras.

Sara Mut, Dénia

La campaña Calp sin ruido , presentada ayer en el Ayuntamiento de Calp, se suma a las diversas iniciativas contra el ruido que se han extendido por toda la comarca para la temporada veraniega. Dénia, Xàbia, Benissa y Teulada son municipios que, de una forma más o menos enérgica, también han tomado medidas para controlar el exceso de ruido.

En el caso de Calp, el consistorio ha puesto el punto de mira en los ciclomotores y las obras de construcción. La nueva concejala de Medio Ambiente, Marta Cabezudo, el edil de Seguridad Ciudadana, Nicolay Pérez, el intendente de la Policía Local, Manuel Eguilior, y el alcalde del municipio, Luis Serna, explicaron ayer que medidas concretas van a tomar para solucionar un problema como el del ruido que, según Pérez, provocan «muchas quejas» ciudadanas.

La Policía Local controlará que los ciclomotores no sobrepasen los decibelios establecidos en la normativa. Los vehículos de este tipo que reciban el alto de los agentes y superen el límite sonoro irán a parar al taller. Según Eguilior, «no saldrán de ahí» hasta verificar que el ruido que emiten no supera el máximo permitido. Además, los conductores de los ciclomotores podrán ser sancionados con una multa que oscila entre los 75 y los 150 euros.

En cuanto a las obras que salpican el municipio, la concejala de Medio Ambiente, Marta Cabezudo, afirmó que se va a hacer cumplir la Ordenanza municipal según la cual, del 1 de julio al 15 de septiembre no se puede utilizar maquinaria pesada en la construcción. En el mismo documento se limita el horario en el que están permitidos los trabajos de obra, de 9 a 14 horas, por la mañana, y de 17 a 20 horas, por la tarde.

El Ayuntamiento de Benissa también ha establecido un horario para las obras -tanto públicas como privadas- que se estén desarrollando en el núcleo de población. El trabajo en la obra no podrá empezar antes de las 8 ni acabar después de las 20 horas. Además, el ruido emitido en las zonas residenciales por cualquier tipo de actividad, no podrá superar los 35 decibelios por el día, ni los 25 por la noche.

El Ayuntamientos de Dénia también ha tomado medidas contra el ruido y para paliar las molestias que provocan las obras en verano. El pasado jueves el nuevo edil de Urbanismo, Vicent Grimalt, anunció que había ordenado a las adjudicatarias de las obras públicas que se ejecutan en el casco urbano, que no continuaran con los trabajos y taparan las zanjas abiertas. Esta medida supone la paralización de siete obras que se estaban llevando a cabo en la actualidad.

Aunque podrán seguir haciéndose tareas menores como la adecuación de aceras, en todos los casos se reabrirán las calles que por las obras están cerradas en Dénia. El gerente de Urbanismo, Joan Frasés, explicó que la medida sólo afecta a las obras públicas ya que, si las privadas también tuvieran que detenerse, «más de uno se quedaría en el paro» .

Mientras tanto, Xàbia también tiene una ordenanza contra el ruido, pero las obras son tantas y de tanta envergadura que parece claro que ni siquiera en verano habrá tregua. Las obras públicas, las de las rondas y aparcamientos subterráneos no se pueden suspender en agosto, porque lo que ayuntamiento y vecinos quieren es que el calvario de meses y meses de calles cerradas y zanjas abiertas termine cuanto antes. Otro caso bien distinto es el de obras privadas, como las del Arenal. Pararlas en agosto sí que evitaría, al menos, que en estos días de gran afluencia turística circulen camiones.

Para todos los municipios turísticos de la Marina Alta el ejemplo a seguir es Teulada. Ya el pasado mes de agosto estuvo vigente la ordenanza que suspendía las obras. Eso sí, los proyectos públicos continuarán desarrollándose, ya que, según ha subrayado el alcalde, José Císcar, en estas obras late el interés general y están sujetas a plazos de ejecución de los que a menudo dependen subvenciones.

Los vecinos alegan que la ordenanza del ruido les criminaliza y el PSPV, que dificulta las ZAS

levante-emv.com - Los vecinos alegan que la ordenanza del ruido les criminaliza y el PSPV, que dificulta las ZAS

La ordenanza municipal del ruido, cuyo plazo de exposición al público acabó ayer, ha recibido más de 40 alegaciones por parte del grupo municipal socialista, de los vecinos, los hosteleros y los afectados de las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) de Menéndez Pelayo y Juan Llorens y del barrio Carmen, donde se está a la espera de la resolución judicial sobre la declaración ZAS que imponga un recorte de los horarios de los locales de ocio nocturno. El PSPV, que ha enmendado 18 puntos de la nueva ordenanza, reclama que se suprima el artículo 50 que regula la posibilidad de fijar medidas provisionales en zonas donde se supere en más de 15 decibelios los niveles de ruido permitidos (45 de noche y 55 de día) como medida previa a la declaración de zona ZAS (artículo 49).


Según explicó ayer la concejal socialista, Carmina del Río, este artículo «priva a los ciudadanos de un instrumento de protección frente a la contaminación acústica y permite al ayuntamiento sortear la declaración ZAS con medidas paliativas del ruido sin concretar». «El ayuntamiento podrá dar carpetazo a un problema que requeriría la declaración de ZAS con medias cautelares como enviar a dos policías o cerrar media hora antes las terrazas», apuntó.

Los socialistas proponen rebajar los límites de ruido de las verbenas -incluidas las de Fallas- y conciertos en vía pública y que no superen los 65 decibelios por la noche y los 75 por el día. La ordenanza fija un límite de 90 decibelios, veinte menos de los que produce una «mascletà».

La normativa, según del Río, es demasiado exigente en cuestiones como la retirada de los aparatos de aire acondicionado de las fachadas, algo que por otro lado es competencia urbanística, y en cambio «parece un traje a medida» para determinados negocios, como la terraza de l'Umbracle al abrir la puerta a que las discotecas ubicadas en entornos residenciales puedan instalar mesas y sillas en espacios públicos en determinados supuestos. Las alegaciones de los vecinos de la ZAS también critican este aspecto que consideran un «privilegio incomprensible para establecimientos muy específicos».

El PSPV pide que se reforme de arriba a abajo el artículo 55 que sanciona a los ciudadanos en caso de «denuncias temerarias». La Federación de Vecinos también incide en este artículo y rechaza que se pueda girar el coste de inspección al denunciante así como la carga de la prueba.

Los vecinos, que han presentado cuatro alegaciones, piden al ayuntamiento más «agilidad» en la resolución de las quejas y «efectividad en las medidas cautelares y definitivas contra los infractores». La federación vecinal propone que se reduzca el plazo para aplicar medidas correctoras a siete meses en vez de a un año como prevé la ordenanza y rechazan que se amparen a la excepcionalidad prevista para una docena de fiestas, entre ellas las Fallas, «celebraciones que en principio no deben exceder los límites de la ordenanza, como la Cabalgata de Reyes». También reclaman que se prohíba la colocación de televisores en las terrazas de los locales de ocio para ver partidos de fútbol, una práctica al parecer muy habitual. Valoran la simplificación del procedimiento de declaración ZAS, si bien inciden en la necesidad de dictar como medida cautelar el cierre de los locales infractores en quince días.

Por otro lado, el abogado experto en temas de ruido, Andrés Morey, presentó ayer un documento con 15 alegaciones a la ordenanza del ruido en nombre de los vecinos de Menéndez Pelayo, Juan Llorens y del barrio del Carmen. Las enmiendas cuentan con el respaldo de la Asociación de Juristas contra el Ruido que confía en que la normativa se corrija en base a las alegaciones, en las que se asegura que la nueva ordenanza supone en varios puntos un «retroceso» en relación a la normativa de 1996. «Se trata de regularizar y minimizar la contaminación acústica no de amedrentar y criminalizar a los ciudadanos por el ejercicio de sus derechos», añaden en relación al controvertido artículo 55. Los vecinos de las ZAS se oponen a que los denunciantes tengan que identificarse cuando denuncien una posible infracción porque «puede generar represalias o enfrentamientos personales».

La Federación Valenciana de Hostelería no quiso dar a conocer el contenido de sus alegaciones antes de reunirse con la concejal de ruido, Lourdes Bernal.

martes, 10 de julio de 2007

Puesta en marcha la campaña ‘Calpe sin Ruido’

Grupo Noticias (on-line) - Medio Ambiente

A.Prieto de la Orden.- El equipo de gobierno de Calpe trabaja intensamente para intentar que los vecinos del municipio alcancen el mayor bienestar posible. Ayer se presentó a los medios de comunicación una de sus primeras iniciativas encaminada a intentar conseguir reducir una de las molestias más habituales durante la época estival, el ruidos urbano.

Bajo el lema "Calpe sin Ruido" el Ayuntamiento intensificará su contrales para intentar que el nivel de contaminación acústica no sea una molestia para los vecinos y todos los turistas que visitan la ciudad durante el verano.

La actuación fue presentada por el alcalde de Calpe, Luís Serna, la concejala de Medio Ambiente, Marta Cabezudo, el Concejal de Seguridad Ciudadana, Nicolay Pérez y el intendente de la Policía Local, Manuel Eguilior.

Los 91 agentes municipales que se encuentran de servicio durante este verano serán los encargados de intentar controlar que no se produzcan excesos acústicos, especialmente los originados por los ciclomotores. El intendente de la Policía Local afirmó que aquellos ciclomotores que incumplan la normativa acústica serán paralizados y conducidos a un taller del que no podrán ser retirados hasta no sea reparada la anomalía, que tendrá que estar verificada por la policía municipal.

Además los propietarios serán sancionados con una multa que oscilará entre los 75 y 150 euros. También se seguirá un exhaustivo control de otros vehículos que produzcan un ruido fuera de los niveles permitidos.

La concejala de Medio Ambiente también adelantó que el control se aplicará igualmente a la maquinaria pesada que pueda estar utilizandose en obras u otros actividades. También se controlará aquellos bares, restaurantes o locales que no cumplan la normativa acústica que permite su licencia.

El alcalde, Luis Serna, resaltó que seguirán trabajando con este tipo de inicitivas por el bienestar de los calpinos.

El Ayuntamiento de Cáceres estudiará detalladamente el ruido que se produce en la ciudad.

El Ayuntamiento de Cáceres estudiará detalladamente el ruido que se produce en la ciudad :: Extremadura al día :: Periódico diario digital de Extremadura con la actualidad regional y local :: Noticias e información de Badajoz, Cáceres, Mérida, Plasencia, Villanueva de la Serena y Don Benito ::

... Diferentes proyectos han sido aprobados y tratados a lo largo de esta junta. Heras ha informado que se ha prestado una especial atención a las licencias de los bares ya que "es un tema que nos preocupa mucho" debido a las numerosas denuncias que los vecinos de la ciudad han realzado.

Según la alcaldesa, el gabinete técnico de la Policía Local, llevará a cabo un estudio por zonas en donde se analice el ruido producido por los diferentes locales de la ciudad. En este estudio se analizará "porqué se producen tantos ruidos, a qué horas, en qué locales".

Así mismo, ha señalado que este informe se "realizará lo antes posible y de manera exhaustiva". Pizarro, la Plaza Mayor, San Blas o La Madrila serán algunas de las zonas analizadas. Esta última será una de las primeras "debido a las numerosas denuncias existentes aunque la Mejostilla o el Nuevo Cáceres también serán estudiadas"....

lunes, 9 de julio de 2007

Lima (Perú) - Emprenden operativos contra discotecas ruidosas en SJM.

RPP Noticias - Emprenden operativos contra discotecas ruidosas en SJM

(RPP) Ante la queja de los vecinos por el ruido generado por las discotecas ubicadas en el Bulevar de San Juan de Miraflores, la Municipalidad del distrito realizó este fin de semana un operativo en dicho lugar con el fin de controlar los niveles de ruido permitidos.

Con el uso de sonómetros, los inspectores municipales y de la División Ecológica de la Policía Nacional y la Dirección de Salud Ambiental de la DISA II recorrieron, en la madrugada del domingo, las inmediaciones de las discotecas más concurridas del distrito.

Así, la inspección se llevó a cabo en los jirones Amézaga y Verástegui, en el Bulevar, donde se localizan las discotecas Picasso, Cocoliso, Tinajas, Relax, Club Habana y Habana Disco, y en la avenida Los Héroes, donde se ubica Kapital Sur.

De comprobarse que el ruido de estos locales excede los 60 decibeles en sus ambientes externos (vía pública), enfrentarán una sanción administrativa ante la Municipalidad y una investigación preliminar ante la Policía Nacional por contaminación ambiental.

El TSJPV obliga a Loiu a medir el ruido de los aviones.

El TSJPV obliga a Loiu a medir el ruido de los aviones. El Correo

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) obliga al Ayuntamiento de Loiu a medir y controlar el ruido generado por los aviones del aeropuerto y a prohibir la construcción de viviendas, hospitales o centros educativos o culturales en zonas afectadas por el ruido.

La sentencia, que consta de 17 folios, es firme y obliga al Consistorio vizcaíno a cumplir con el mandato constitucional de "velar y proteger los derechos de la ciudadanía", según ha informado la asociación ecologista Lur Maitea. En el escrito, el alto tribunal vasco advierte de que el Ayuntamiento "debe ser celoso guardián de que, en relación con la incidencia referida al ruido, active los mecanismos para controlar el desarrollo de la actividad aeroportuaria en su ámbito".

Asimismo, le obliga a velar porque los derechos e Intereses de los vecinos "prevalezcan frente a cualquier tipo de agresión" y le prohíbe la construcción de viviendas, usos residenciales, hospitalarios, educativos o culturales en zonas afectadas por el ruido.

La Paloma tardará un año en abrir por las obras de insonorización.

La Paloma tardará un año en abrir por las obras de insonorización | El Periódico de Catalunya | Barcelona

La Paloma tardará al menos un año en reabrir. Ese es el tiempo que la gerente, Mercedes March, cree que como mínimo se tardará en acabar las obras de insonorización. Sin embargo, las complejas reformas conllevan otro problema: unos costes muy elevados que la propiedad no sabe si podrá asumir, lo que podría llevar al espacio a una clausura definitiva.

La centenaria sala del Raval lleva unos siete meses cerrada. Las reiteradas quejas de un grupo de vecinos por ruidos motivaron una orden de cierre del Ayuntamiento de Barcelona que se hizo efectiva a finales del año pasado y que no se levantará hasta que el propietario de La Paloma, el empresario Pau Solé, haya acondicionado totalmente el local.

La gerente explicó que a lo largo de estos meses han mantenido reuniones periódicas con el ayuntamiento y han elaborado el anteproyecto técnico. Si el ayuntamiento lo aprueba, quedará por hacer el proyecto básico y obtener los permisos. Y si se obtiene la financiación, se podrá comenzar a trabajar en octubre o noviembre. Ayer, este diario intentó sin éxito que el ayuntamiento ofreciera su opinión de los planes.

NUEVAS PAREDES

El estudio contempla levantar una caja hermética para detener el sonido de la música. La idea, avanzó March, es construir en el interior cuatro muros nuevos que rodearán las paredes actuales. De este modo, se evitará que el ruido se transmita, a través de las paredes, al edificio contiguo, cuyos vecinos denunciaron al local. La finca en cuestión es la número 25 de la calle del Tigre. March dijo que los técnicos siguen sin poder entrar en estas viviendas para hacer mediciones de ruido. Estas son necesarias para saber si la insonorización de la sala es suficiente para evitar molestar después a los residentes.

Mar Espot, una vecina contraria a la sala, afirmó que no tienen intención de dejar entrar a los responsables de esta porque ellos ya tienen una mediciones y porque las anteriores que hicieron La Paloma y el ayuntamiento se falsearon. Espot llegó a poner en duda la legalidad del proyecto del establecimiento, entre otros motivos por la proximidad entre las casas y la sala. Aseguró que la intención de La Paloma es trasladar la discoteca al sótano, algo que la gerente negó.

Otros de los trabajos a realizar son refuerzos debajo de la cubierta y obras de restauración cuando finalicen las reformas, ya que el interior de la sala está protegido por el catálogo arquitectónico municipal.

Para evitar los ruidos en la calle del Tigre de madrugada, otro de los problemas de la sala, March propone excavar unos 30 metros de túnel entre el sótano del establecimiento, en la calle del Tigre, y la ronda de Sant Antoni. Los clientes entrarían y saldrían por la ronda y, tras recorrer el túnel, llegarían al hall, que se trasladaría al sótano. La propuesta aún no ha recibido la bendición de los técnicos municipales.

Un año de obras es la previsión más optimista, pero el cierre definitivo no se descarta. March dijo a este diario que existe un "riesgo real" de que La Paloma no reabra por el elevado coste económico de los trabajos. No quiso avanzar la cantidad, pero se puede dar el caso de que la propiedad no pueda (o no quiera) asumir los costes. Según March, la solución pasa por una implicación clara del ayuntamiento. En enero, el consistorio dijo que ofrecería ayudas para insonorizar el local porque existe una línea de subvenciones para espacios con un interés patrimonial y cultural, caso de La Paloma. Según March, esta semana se reunirán con la Concejalía de Cultura.

Ayer, fuentes municipales explicaron que la convocatoria para recibir estas ayudas, aunque no concretaron una cuantía, será en otoño y que La Paloma se puede presentar a ella. Que se la concedan dependerá de si se ajusta a los criterios.

Los vecinos contrarios a la mítica sala no quieren que esta reabra más como discoteca y dicen que la solución pasa porque el ayuntamiento compre el local y lo convierta en un equipamiento cultural.

Peñas y Concejo analizarán cómo reducir el ruido del recinto festivo.

Diario del AltoAragón

Las cinco peñas recreativas oscenses y el Ayuntamiento van a estudiar cómo combatir la contaminación acústica en el recinto festivo laurentino, que se sitúa en el Polígono 29, junto a la carretera de Salas, por segundo año consecutivo. El próximo jueves, día 12, ambas partes mantendrán una reu­nión para hablar de asuntos relacionados con las fiestas. También se abordarán aspectos referentes a la limpieza del recinto.

HUESCA.- Las cinco peñas de Huesca, que durante las fiestas de San Lorenzo ocupan el recinto junto al futuro Palacio de Congresos y la zona de ferias y atracciones, analizarán junto a la concejala de Fiestas del Ayuntamiento de Huesca, Teresa Sas, cómo corregir la contaminación acústica que impide, en ocasiones, el disfrute a quienes asisten al citado espacio. "Tenemos que ver cómo limitar los decibelios para no haya tanta descompensación entre unos equipos de música y otros que comparten metros cuadrados, aunque haya separación entre las peñas". Otros aspectos como la recogida de envases, la limpieza de esa zona y ver cómo se van a ubicar en sus propias instalaciones son tareas que se abordarán la próxima semana.

"El día 12, tenemos una reu­nión en el Ayuntamiento y trataremos temas como la seguridad, el ruido, la limpieza, los horarios de los conciertos y la cabalgata", señaló Teresa Sas.

El saludo al santo corresponde este año a un socio de la peña La Parrilla.

Por otro lado, el cartel oficial de las fiestas de San Lorenzo 2007, encargado por el Ayuntamiento al diseñador Óscar Lamora, será presentado a mediados de mes, dijo la concejala.

Respecto a las ferias, a finales de junio concluyó el plazo de solicitudes, "que se están revisando y preparando los decretos para acreditar las que cumplen con la normativa y contestando a las empresas que les falta algún requisito". Sas recordó que, a partir del 24 o 25 de julio, comienzan a llegar y a instalar sus atracciones, "ya que hay algunas de montaje muy complejo".

Además, Teresa Sas, que repite como concejala de Fiestas, se estrena como presidenta de la Comisión de Cultura. En este sentido, señala que "este año tengo como responsabilidad Animahu, cuya programación se aprobará la próxima semana y que llega con novedades. Seguirá siendo una actividad que engloba distintos espectáculos en la calle, en paralelo a las fiestas de San Lorenzo, pero habrá más actividades de otro tipo antes y después de esos días".

domingo, 8 de julio de 2007

Ruido y escombros en Sants.

Ruido y escombros en Sants · ELPAÍS.com

Barcelona-Sants será "la estación del futuro" una vez finalicen las obras de remodelación y ampliación que la preparan para la llegada del AVE. Así lo afirman los carteles y folletos informativos del Ministerio de Fomento, que muestran imágenes del hipotético resultado: un edificio moderno, sofisticado e innovador. El presente, sin embargo, es menos paradisíaco, y el ruido y el polvo de los trabajos provocan las protestas de muchos vecinos y comerciantes de la zona.

Las obras han invadido el barrio: comienzan en la propia estación, en la plaza de los Països Catalans, siguen detrás del edificio, en la plaza de Joan Peiró, y se extienden por el paseo de Sant Antoni y la calle de Antoni de Capmany. Por todas partes, el suelo está levantado y las vallas dificultan el paso de vehículos y peatones. "Esto es zona catastrófica", dice Anna, de 40 años, dueña de un estanco en la plaza de Joan Peiró. Tanto ella como el resto de comerciantes -la mayoría restauradores - afirman que la llegada de los obreros ha beneficiado a sus negocios. "Pero yo también soy vecino", dice el propietario de un restaurante de Joan Peiró. "No me dejan dormir. A las cuatro de la mañana siguen descargando camiones".

Los vecinos se quejan, sobre todo, del ruido. "Esto es inhumano, no saben lo que estamos viviendo. Las obras duran todo el día y toda la noche", asegura Pilar, de 42 años. Vive en la calle de Capmany, una de las más perjudicadas: allí, las grúas y las excavadoras trabajan a muy pocos metros de las viviendas. "Yo me he tenido que ir a dormir a la cocina por culpa del ruido, y si pudiera me iba a un albergue. En casa ya no puedo estar", dice Korominas, pintor de 47 años. "Me voy cada tarde a pintar a un parque, porque aquí es imposible concentrarse", afirma. "Hemos escrito cartas al Ayuntamiento para quejarnos y no nos hacen caso", dice Javier, de 42 años, otro vecino.

Diálogo

Fuentes del Ayuntamiento explican que "las obras que se realizan por la noche no pueden hacerse en ningún otro momento, ya que hay que compatibilizarlas con los horarios de los trenes". Para tratar de resolver los conflictos, los representantes municipales y los encargados de la obra se reúnen cada semana con las asociaciones de vecinos para tratar de resolver las principales molestias. Alfredo Martínez, presidente de la Asociación de vecinos Badal-Brasil-Bordeta, asegura que en estas reuniones semanales se proponen soluciones y medidas para mejorar las condiciones de vida de los vecinos. "El gran problema es sin duda el ruido nocturno, porque es constante y llevan meses sufriéndolo", explica. La empresa que ejecuta la obra, ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), asegura que "en todo momento" ha atendido las quejas de los vecinos para tomar medidas que minimicen las molestias. Así, se han colocado mamparas acústicas para suavizar el ruido de las obras.

Pero no todos los vecinos están descontentos. Un jubilado que no quiere dar su nombre contempla el trabajo de los obreros en la calle de Vallespir. Ha vivido toda su vida en el barrio, y se muestra satisfecho: "Las obras van a dejar la zona mucho mejor de lo que está, pero está claro que es imposible hacerlas sin molestar a nadie", dice. "Van a renovar el barrio completamente, y para mejor, así que hay que aguantarse un poco". Otro vecino (que también prefiere ocultar su nombre) sostiene que "las obras son positivas". Con 58 años, vive en la calle de Antoni de Capmany desde hace 36: "Si queremos que el barrio sea más moderno, los trabajos son necesarios. Si fuera por los vecinos nunca se haría nada", asegura.

La llegada del AVE a Barcelona está prevista para finales de este año. Entonces terminarán los dolores de cabeza de los vecinos, aunque para algunos los problemas sólo acabarán de empezar. Mercè tiene una floristería en la calle de Vallespir y se enfrenta a la expropiación. "Tengo 53 años y con el dinero que me darán no podré montar otro negocio". Para ella, la modernización del barrio no es positiva: "Van a tirar una casa del siglo XIX y van a dejarnos un barrio que podría ser de Nueva York, sin personalidad".

La entrada principal de la estación de Sants (del lado de la plaza de los Països Catalans) parece un rompecabezas inacabado cuyas piezas no encajarán jamás. En el carril situado enfrente del edificio confluyen autobuses urbanos, taxis, vehículos particulares, motos, furgonetas, los camiones que trabajan en las obras y el bus turístico.

El caos se debe en buena parte a las obras de ampliación de la estación ferroviaria: el paseo de Sant Antoni está cortado del lado mar, junto al parque de la Espanya Industrial. Allí hay un socavón enorme, que en el futuro albergará un aparcamiento con capacidad para 1.074 vehículos, por lo que los coches deben rodear el edificio para llegar a la entrada de Sants. Incluso los peatones, que deben sortear las obras y los vehículos, lo tienen difícil para acceder a la estación.

Pero los problemas no siempre tienen una única causa y para algunos, los trabajos de los obreros no son la principal molestia. Francisco, de 41 años, es conductor de autobús y asegura que las obras no les "afectan demasiado. El problema es con los taxistas que se paran y dejan o recogen a los pasajeros, cuando saben que este carril" está reservado para los autobuses, dice. A su lado, un cartel avisa a los taxis de que tienen prohibido detenerse frente a la estación: "La parada se ha trasladado a la plaza de Joan Peiró [parte de atrás de la estación]". Un minuto después, un taxi entra en el carril y se detiene rápidamente entre los dos autobuses allí estacionados para dejar a unos clientes. Francisco y otro conductor observan la escena y menean la cabeza con desaprobación: "¡Lo ves!", exclama, "¡esto es la ley de la selva!".

Los taxistas tampoco están contentos: "Esto está fatal, y nos está afectando a todos. Antes teníamos la parada delante de la estación, pero ahora por la obra tenemos que ir detrás, y para eso hay que dar mucho rodeo. Y los clientes se quejan", dice José, un taxista de 52 años. Para Assumpta, taxista de 45 años, "los pasajeros que quieren tomar un taxi son los más perjudicados, porque normalmente salen por la entrada principal de Sants y allí no estamos estacionados".

De momento, la Guardia Urbana se limita "a meter bronca" a los taxistas que se paran donde no les toca, según explica Juan Manuel, taxista de 44 años. "Este carril está bastante mal para todos, pero parece que nosotros somos los malos de la película", dice. Pero los taxistas no son los únicos que se detienen donde no les toca. De vez en cuando, también se paran vehículos particulares para descargar maletas y demás equipaje. Todos quieren un lugar en el estrecho carril, y el resultado es un caos circulatorio.

Las obras de la estación han provocado otros cortes de tráfico en el barrio de Sants. Así, los trabajos de la plaza de Joan Peiró han obligado a cerrar el acceso a la calle de Santa Caterina, aunque los coches pueden acceder a ella desde la calle de Galileu.

Algunos conductores se quejan: "Continuamente hay alguna calle cortada o un camión de las obras impidiendo el paso, y el Ayuntamiento no nos informa de los cambios", dice un conductor

. Consultado repetidas veces, el Ayuntamiento no facilita información del historial de las calles cortadas. Pero muchos no están de acuerdo: varios conductores comparten que los diferentes cambios de sentido y los cortes de calles están bien señalizados. Y a otros la situación les ha beneficiado: "A mí me va muy bien que la calle de Santa Caterina esté cortada", afirma Cayetano, transportista de 32 años, mientras descarga sin prisas su camioneta. Para él, el problema de estas obras no es el tráfico, sino la grava que provocan. "Yo suelo ir en moto y alguna vez he estado a punto de caerme por culpa de la grava. Y yo no veo que pase ninguna máquina para quitarla", afirma.